La perplejidad de tu rostro sin amor
como un espejo
devuelve mi mirada absorta
casi enmudecida por el dolor.
Como ver de repente la realidad
palpablemente sutil,
estridentemente solitaria.-
¿Son las palabras que dibujan horizontes
donde hay un abismo?
¿O tal vez las caricias de dos cuerpos
sedientos de ternura
las que nos acercan?
Como en un reloj de arena
el instante se esfuma ,
resplandece la agonía del mañana
Y ya no hay nada.